ECUADOR: UN VIAJE HACIA EL COMPROMISO

"Qué importante es sonreír y regalar sonrisas. Y hoy sonrío de una forma especial porque estoy feliz.

Me han nombrado embajador de Manos Unidas y viajo a Ecuador a conocer algunos de nuestros proyectos.

Representar la entrega y el sacrificio de miles de personas no es un premio, es un compromiso que estoy orgulloso de asumir."

Por fin llegó el ansiado momento, tras un largo viaje de ascenso por una carretera de curvas y pendientes imposibles, llegamos a la sierra, a Tabacundo. Pienso en lo lejos que llega siempre Manos Unidas con su impulso.

Aquí conozco a María y a su hija Belinda de 7 años que quiere ser doctora. Quizás algún día pueda cumplir su sueño. Hoy corretea junto a su perro por la huerta en la que su madre planta lombardas y zanahorias. Gracias al proyecto que Manos Unidas apoya en su provincia para decenas de mujeres indígenas como ella han evolucionado de la agricultura de subsistencia a triplicar sus cosechas, comercializar sus productos ecológicos, y mejorar sus condiciones de vida y la de sus familias. Ha sido precioso conocerlos.

productos ecológicos, y mejorar sus condiciones de vida y la de sus familias. Ha sido precioso conocerlos.

Pero todavía nos quedan bonitos momentos por vivir…Terminamos el día de la mejor manera posible, con una pamba mesa o mesa de todos: una celebración con música, baile y palabras de agradecimiento que nos brindan los beneficiarios. Hemos compartido alimentos, (mote, choclo, fréjol…) y he conocido de primera mano la incansable labor de nuestros socios locales. Qué alegría saber que su empeño y el trabajo de Manos Unidas llevarán a Belinda y a tantas otras niñas a cumplir un sueño que antes parecía imposible. Nuestros viajes continúan.

Siempre he querido conocer la Amazonía, y hoy me despierto nervioso y emocionado como un niño. Vamos a navegar por el poderoso río Napo para adentrarnos en la selva con toda su grandeza.

Este sitio me impresiona por su belleza deslumbrante, porque representa el milagro de lo salvaje, la vida en estado puro, pero también me inquieta y me da qué pensar...

¿Qué estamos haciendo con nuestro planeta? La belleza de este lugar se marchita en algunas zonas debido a la industria extractiva petrolera, lo que repercute en la salud y las condiciones de vida de los más pobres.

que repercute en la salud y las condiciones de vida de los más pobres.

Los afluentes del Napo daban agua potable a miles de personas, pero hoy, cargados de hidrocarburos, suponen una seria amenaza para las comunidades.

Me acuesto aturdido por este duro contraste. Mañana viajo con Manos Unidas a conocer la situación de primera mano y ver cómo se mejora y dignifica la vida de las personas más afectadas.

Hoy va a ser un día duro. Vamos a conocer la realidad más triste de la Amazonía: sus heridas. Visitamos a varias comunidades seriamente afectadas por los vertidos. Me cuesta creer que aún hoy existan más de mil “piscinas” de petróleo mal construidas, que continúan contaminando la naturaleza, el agua y la tierra ¡desde los años 70! He podido ver y tocar con mis propias manos esa huella de la destrucción. Grandes extensiones de crudo reposan sobre la Amazonia contaminando todo cuando rodean y provocando graves enfermedades.

He conocido los testimonios de muchos afectados. Estremece conocer sus historias de sufrimiento, lucha y superación. Siento rabia, impotencia por el dolor y las injusticias que padecen estas comunidades. Ahora entiendo el lema de la campaña: Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú, sino todas esas personas que sufren hambre, pobreza y enfermedad debido al deterioro del medioambiente y la explotación de nuestra casa común.

enfermedad debido al deterioro del medioambiente y la explotación de nuestra casa común.

Pero Manos Unidas les ha devuelto a esperanza. Los sistemas de recogida de agua de lluvia instalados en las casas son una tabla de salvación para todos estas familias. Tener agua potable ha dejado de ser un lujo inalcanzable. Me parece increíble que en lugares remotos como éste se haya vivido en condiciones tan precarias hasta la llegada de esta ayuda que es aire puro.

Estoy lleno de barro, de chapapote, pero también de esperanza. Me quedo escrutando la noche amazónica. Mientras me vence el sueño pienso en la cantidad de cosas que podemos aportar haciendo un pequeño esfuerzo.

Mi viaje va llegando a su fin, pero aún hay tiempo para una última parada. Saltamos sobre una lancha y navegamos río arriba dejando por los costados pequeñas aldeas y embarcaderos. Veo gente bañándose en el río Napo. Este lugar es alegre a pesar de lo mucho que se maltrata a la tierra.

Visitamos a varias comunidades indígenas que también sufren los devastadores efectos de la contaminación y la destrucción, pero pese a ello, mantienen la ilusión y sus tradiciones de hace siglos. Con ellos he comido chontacuros (gusanos que a mí me saben a gamba congelada), y he disfrutado tanto jugando con los niños que contagiado de su alegría he terminado bañándome en el río con ellos. Las aguas del Napo son frías. Mientras me baño pienso: ¿hay algo más valioso que el agua? Sigo comprobando que los proyectos de Manos Unidas aportan soluciones de vida y esperanza.

he terminado bañándome en el río con ellos. Las aguas del Napo son frías. Mientras me baño pienso: ¿hay algo más valioso que el agua? Sigo comprobando que los proyectos de Manos Unidas aportan soluciones de vida y esperanza.

Embarcamos rumbo a casa. El avión despega. La Amazonía se queda algo de mí, supongo, y yo mucho más de ella. Me despido del río de Orellana con el convencimiento de que las cosas mejoran allá donde Manos Unidas a base de lucha y trabajo despliega su magia. Volveré, no tengo dudas. Querida Amazonía, no estás sola.

FDA
El FRENTE DE DEFENSA DE LA AMAZONÍA, organización sin animo de lucro y socio local de Manos Unidas en este proyecto, lleva ejecutando desde 2008 varios proyectos para la instalación de sistemas de aprovechamiento de agua de lluvia, única iniciativa que ha demostrado resultados exitosos tangibles a través de sistemas alternativos de bajo costo, de fácil instalación y de mínimo impacto ambiental.